sábado, 1 de julio de 2017

Bombones Dos chocolates

La verdad es que el veranito no es la mejor época para hacer esta receta, porque el chocolate no aguanta nada bien las altas temperaturas a las que nos enfrentamos, pero también es una buena excusa para dar cuenta de estos bombones caseros que os traemos hoy, por cortesía de la minichef de la casa.

Y como además de verano hay vacaciones, pues apetece invertir estos ratitos de tiempo en dar rienda suelta a los caprichos gastronómicos de la peque, a la que además, cada vez se le da mejor esto de explicar las recetitas que le gusta preparar.

Os dejo el vídeo y juzgar vosotros mismos.
Ingredientes:
125 grs de chocolate blanco
125 grs de chocolate negro
1 molde para bombones

Preparación:
Derretir el chocolate blanco al baño maría, y cuando esté muy líquido repartir en los huecos del bolde para bombones. Llenar hasta la mitad de cada hueco aproximádamente.

Derretir el chocolate negro al baño maría, y cuando esté bien líquido completar los huecos de los moldes.

Retirar con ayuda de una espátula el chocolate sobrante.

Meter en la nevera en una superficie plana el molde para bombones con el chocolate y dejar enfriar al menos 4 horas.

Pasado el tiempo, desmoldar y... ¡degustar!

sábado, 24 de junio de 2017

Polos tricolor de yogur

Por fin encontramos tiempo para traeros una receta, y va a resultar  bien fresquita.

He de decir que el invento es idea de principio a fin de la minichef, y el resultado fue espectacular. ¿Y que puede ser en verano? Pues claro, unos politos refrescantes para el calor.

Estamos haciendo experimentos de que cosas quedan bien convertidas en polo directamente. Adquirimos un molde para helados y por supuesto hay que darle uso. Y más con este calor, que casi no apetece nada que no lleve hielo.

Pues bien, minichef, que está en todas, decidió que grabásemos esta receta y ya la tenemos aquí, lista para compartir y disfrutar todos juntos.

Aquí os dejo la videoreceta:
Y a continuación la receta por escrito:

Ingredientes (para cuatro polos)
3 yogures de sabores, por ejemplo plátano, macedonia y fresa (elegid vuestros sabores de yogur favoritos)
3 tubos de colorante alimentario para repostería de vuestros colores favoritos (en nuestro caso, rojo, azul y amarillo)
Molde para hacer polos

Preparación
En un bol mezclamos el yogur de fresa con el colorante rojo. Y repartimos un poco en cada uno de los huecos del molde.

En otro bol mezclamos el yogur de plátano con el colorante amarillo, Y repetimos la operación.

Y por último mezclamos el yogur de macedonia con el colorante azul y terminamos de rellenar los moldes.

Ponemos la tapa/palo y metemos en el congelador un mínimo de seis horas.

Y ya tenemos listos unos riquísimos polos caseros de yogur, sanos y divertidos.



 

martes, 13 de junio de 2017

Hoy usamos aplicaciones de comida a domicilio



Hoy no traigo receta, pero al menos intento traer una solución (de todas las posibles) a la pregunta ¿Qué hago hoy para comer?. La verdad es que llevo unas semanas de infarto con el final de curso, entre excursiones, cumpleaños adelantados, festivales, torneos, exhibiciones, graduaciones, meriendas campestres y días de la familia, este mes es un no parar…en casa.

Y mira que me gusta cocinar pero nada, que este mes no hay manera de salir del bocadillo rápido. Así que no queda más remedio: hacer uso de la tan socorrida comida a domicilio, o acercarnos a algún restaurante de la zona, (o sucumbir al pan con lo que sea y patentar una nueva dieta del bocadillo) al fin y al cabo cuando acabe el mes, podré dedicarme tranquilamente a recuperar menús y recetas para guardar en el blog.

La cuestión fundamental a resolver viene siendo la económica, porque seamos sinceros, comer todos los días de restaurante resulta un pelín caro incluso para los bolsillos más desahogados, y más si vamos toda la familia casi a diario. La comida a domicilio suele ser algo más asequible, abundante y tiene la ventaja de ofrecer más variedad.

Por lo tanto, que no cunda el pánico, para grandes males siempre existen grandes remedios, y es que ahora, con las miles de aplicaciones que tenemos para el teléfono, podemos ahorrarnos viajes y hacer uso de algunos descuentos, además de conseguir la comida que más se ajusta a nuestro gusto y presupuesto.

Hace no muchos años, aún acumulábamos las publicidades en papel que ofrecían los distintos puestos hosteleros cercanos que te ofertaban llevarte la comida preparada a casa, ahora, utilizamos apps con el móvil para conseguir que nos traigan la cómida, y en este aspecto es toda una ventaja, porque nos hemos liberado de la acumulación innecesaria de papel.

De todas estas empresas que nos facilitan la llegada de la comida a la mesa sin apenas más que un par de movimientos con los dedos, siempre procuro buscar las que tienen webs que ofrezcan listados de cupones, así, muchas veces, podemos obtener una rebaja considerable por diferentes motivos; podemos llegar a obtener entre un 5 y un 20 por ciento de descuento en nuestro pedido.

Sin duda la aplicación pionera en este sentido es Just eat; una de las ventajas que más me convencen de esta app es la rapidez con la que localizamos todos los restaurantes que ofrecen comida a domicilio cerca de donde estás. 

Lo que más me gusta es la variedad, que puedas elegir no sólo la típica pizza o hamburguesa, sino que puedes optar a recetas de restaurante tradicionales y de una oferta que generalmente desconocemos a pesar de lo cerquita que tenemos estos restaurantes.

Así que ya veis, hoy no os puedo decir que vamos a comer, porque dependerá de lo que encontremos en nuestra aplicación, pero no os preocupéis, estamos preparando nuevas y fresquitas recetas para este verano prematuro y podréis verlas en breve.

Y mientras para abrir boca, si te apetece probar la aplicación de Just eat, puedes conseguir 5 euros de descuento en este link.

Seguimos con el estrés de junio y ya os iré contando.

jueves, 1 de junio de 2017

Chuletas de cerdo con salsa española y puré de patatas casero.

Hoy vamos a ver como podemos preparar  un plato delicioso con alguna de las preparaciones de las que ya hemos dejado la receta por aquí, en concreto como podemos combinar la salsa española y el puré de patata casero. Como ya dije en su momento, la salsa española le va bien a las carnes a la brasa, a la parrilla, plancha y asadas, y especialmente le viene bien a la carne de cerdo, o al menos así me lo parece. Si además acompañamos con puré de patata hecho en casita, pues el resultado es un plato muy resultón.

Aquí el vídeo:

Y ahora las distintas preparaciones.

Ingredientes

Una o dos chuletas de cerdo por cada comensal.
Dos dientes de ajo.
Perejil picado

Para el puré de patata:
3 patatas
1 cucharadita de matequilla
aceite
agua
sal

Para la salsa española:
3 Zanahorias
 1 cebolla
laurel
1 cucharada de harina
1 vasito de vino blanco
3/4 litro de caldo de carne
perejil picado
dos dientes de ajo
aceite de oliva.

Preparación

Empezamos preparando la salsa española:
Pelar y lavar las zanahorias, y cortar en rodajas. Hacemos lo mismo con la cebolla. Las reservamos. También dejamos pelados los dientes de ajo y les quitamos el germen.

En una sartén o cacerola calentamos un  par de cucharadas de aceite de oliva, y cuando esté caliente doramos la cebolla, añadiendo la zanahoria cuando haya tomado color. Rehogar todo junto unos cinco minutos. Añadir  los dientes de ajo, el perejil, el laurel y la harina, y cocinar todo junto un par de minutos.

Incorporamos el vaso de vino blanco y dejamos reducir completamente el alcohol, y agregamos el caldo de carne que teniamos reservado. Dejamos hervir unos 30 minutos a fuego medio.

Cuando ya ha pasado el tiempo de cocción retiramos del fuego, eliminamos las hojas de laurel y los dientes de ajo, y la trituramos. Reservamos la salsa procurando mantenerla caliente.


Seguimos con el puré de patata.
Pelamos, lavamos y triscamos las patatas. las ponemos en una olla con agua y sal hasta que hiervan y estén bien blanditas. Después retiramos del fuego, y trituramos la patata con una cucharadita de mantequilla y sal al gusto.


Por último preparamos la carne. Pelamos y picamos los dientes de ajo y hacemos un majado con el ajo y el perejil picado. Untamos las chuletas con este preparado y freímos (o  hacemos en una parrilla o plancha) en aceite de oliva, hasta que estén doradas por ambos lados.


Cuando ya lo tenemos todo preparado servimos en el plato las chuletas, con el puré de patata, y salsa española. Y ya tenemos un plato delicioso  para comer.





martes, 30 de mayo de 2017

Bizcocho de plátano, chocolate y yogur.

¡Lo que nos gusta en casa probar un sabor nuevo del bizcocho de yogur! Y a este, ya le teniamos el ojo echado desde hace meses y había  ganas de probar a ver como quedaba, que de aspecto, la verdad, no conseguimos que nos salga muy bien pero de sabor...¡que sabor!.

Llevamos tiempo viendo por las redes que una buena forma de aprovechar los plátanos maduros es usándolos para hacer bizcocho; en casa, el bizcocho por excelencia es el bizcocho de yogur, y además  somos adictos al chocolate, y antes que probar solo de plátano, por si nos resultaba demasiado afrutado,  quise probarlo con mezcla, dos sabores que sabemos que combinan maravillosamente entre ellos y la verdad, estoy muy satisfecha con el sabor.

El resultado, visualmente, no quedó muy allá (es mejorable). Pero os animo a probarlo; eso si, este bizcocho es de los que requiere hacer ejercicio y del fuerte, para poder quemarlo. Nocompatible con dietas bajas en azúcares, proteínas o hidratos de carbono.

La videoreceta por aquí:


Ingredientes
1 yogur natural o sabor plátano (guardar el vaso para utilizarlo como medidor)
1 sobre de levadura
1 medida de aceite (oliva o girasol preferiblemente)
2 plátanos
2 medidas de azúcar
3 huevos
3 medidas de harina
75 grs de chocolate negro
1 nuez de mantequilla
1 dl de leche

Preparación
Hacemos la masa base del bizcocho, batiendo juntos los siguientes ingredientes: yogur, levadura, 1 medida de aceite, 2 medidas de azúcar, 3 medidas de harina y 3 huevos.

Separamos la masa en dos mitades de igual cantidad.

Pelamos los plátanos y los trituramos y lo añadimos a una de las partes de masa reservada y mezclamos bien.Volvemos a reservar hasta poder montar el bizcocho.

Derretimos el chocolate con la nuez de mantequilla y el la leche, y lo añadimos a la otra parte de masa reservada.

Engrasamos con un poquito de mantequilla el molde, y echamos primero la masa con chocolate y después la masa de plátano.

Precalentamos el horno unos 180º y metemos en el horno entre 30 y 35 minutos (algunas veces necesitará unos minutos más). Comprobamos con la prueba del palillo si el bizcocho está hecho, si no lo dejamos cinco minutos más, hasta que se cuaje bien por dentro.

Y una vez esté listo, retiramos del horno, dejamos enfriar y desmoldamos.

Y a disfrutar de una merienda con un intenso sabor a plátano y a chocolate.

martes, 23 de mayo de 2017

Escalopines al cabrales

Supongo que ya se habrá notado que soy fan absoluta de la cocina asturiana (bueno, y de la cocina regional española, en general).

La gastronomía asturiana tiene muchas peculiaridades, entre ellas una surtida variedad de quesos de todo tipo, desde el famosísimo cabrales, hasta el más desconocido -pero que es mi absoluta debilidad- Afuega'l pitu, un queso picante de color rosado que combina exquisitamente con el dulce de manzana, todo ello, entre una variedad de más de 60 tipos distintos de quesos.

Pero el cabrales, por su parecido con el queso azul  y de roquefort, se ha convertido en el representante de los quesos asturianos a nivel internacional y el toque perfecto para muchos de los platos que ofrecen habitualmente los restaurantes. Uno de estos manjares en los que interviene, de forma decisiva el queso de cabrales, porque le da toda la personalidad al plato, es la receta que os traigo hoy.

Ingredientes
Filete de ternera cortado en escalopines (por persona)
huevo
harina
50 grs de mantequilla
200 ml de nata
75 grs de queso de cabrales o crema de cabrales (En el caso de usar crema de cabrales, hay que procurar elegir una que tenga un alto porcentaje de queso y poco porcentaje de nata, la que yo utilizo tiene una proporción de 99% cabrales -1% nata).
aceite de oliva
sal


Preparación
Preparamos los escalopines espolvoreando un poco de sal. Los enharinamos suavemente.
Batimos el huevo y rebozamos en el los escalopines enharinados.

En una sartén grande ponemos aceite a calentar y cuando esté caliente doramos los escalopines a fuego medio por ambos lados.

En otra sartén o cazo, derretimos la mantequilla con el queso de cabrales, cuando ya está derretido añadimos la nata, Dejamos cocer lentamente hasta que la crema espese, removiendo de vez en cuando para que ligue bien.

Cuando tenemos los escalopines dorados y la crema de cabrales preparada, disponemos en el plato y a disfrutar.

Consejo
El queso de Cabrales, tiene un sabor muy potente, por lo que conviene no regar los escalopines con la crema, para que cada comensal elija la cantidad de sabor que quiere añadirle al escalopín.

sábado, 20 de mayo de 2017

Puré de patata casero

Nos acostumbramos a utilizar productos preparados como el puré de patata de sobre, hasta el punto que nos olvidamos del auténtico sabor de algunas cosas. La primera vez que me dió por poner el puré de patata casero en casa las caras lo reflejaban todo, de antemano creían que no les iba a gustar.

Pero rara vez las recetas caseras, tan sencillas y fáciles como esta, están condenadas. No sólo les gustó sino que, ahora, me resulta imposible convencerles de que no tengo tiempo para hacerlo. Probadlo, y si os gusta, ya me lo haréis saber por alguno de los infinitos canales de la red.

Lo mejor de esta receta sin duda es lo económica que es, tan sólo necesitamos tres ingredientes básicos para que esté de rechupete.
Allá van la videoreceta y la preparación por escrito.


Ingredientes 
Tres o cuatro patatas
aceite
1 nuez de mantequilla
sal
agua

Preparación
Lavamos, pelamos y volvemos a lavar las patatas. Si queremos acelerar el proceso, las cortamos en trozos grandes.

En una cacerola ponemos agua a calentar, añadimos las patatas, una pizca de sal y un poquito de aceite de oliva.

Cuando la patata ya está bien cocida, retiramos del fuego, trituramos con un poco de su propia agua, una nuez de mantequilla y ya lo tenemos listo para servir.

Fácil, económico, sencillo, rápido y más bueno que el de sobre.



jueves, 18 de mayo de 2017

Salsa española

Son muchas las ocasiones en las que las prisas nos impiden preparar un menú diario para la familia con un plato que requiera mucha elaboración, por ello es conveniente el día que tienes un poquito más de tiempo ir adelantando alguna elaboración que luego sirva para acompañar y enriquecer por ejemplo, un triste filete. Es por eso que hoy os traigo la receta de la llamada salsa española.

En realidad esta receta es una interpretación de la que seguía mi madre, a partir de la receta que tenía en un libro de tapas rojas (y ni una sola ilustración) en el que cada receta ocupaba poco más de un párrafo. Con esta salsa, acompañabamos chuletas y filetes de todo tipo.

Como en casa tengo una minichef muy salsera, pues conviene tener alguna de estas delicias siempre preparadas, yo suelo preparar 3/4 de litro y tengo para varias ocasiones. Una vez hecha se puede congelar en raciones y utilizarla cuando convenga.

Os dejo video y receta por escrito.

Ingredientes
1 cebolla
3 o 4 zanahorias
laurel
750 cl de caldo  de carne
dos dientes de ajo
1 cucharada sopera de harina
perejil picado
1 vaso de vino blanco
aceite de oliva


Preparación
Pelamos y lavamos las zanahorias, y las cortamos en rodajas. Hacemos lo mismo con la cebolla. Las reservamos. También dejamos pelados los dientes de ajo y les quitamos el germen.

En una sartén honda o cacerola, ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva a calentar. Cuando el aceite ya está caliente, doramos la cebolla y añadimos la zanahoria cuando ya haya tomado color. Lo rehogamos todo junto unos cinco minutos. Añadimos los dientes de ajo, el perejil, el laurel y la harina, y cocinamos todo junto un par de minutos.

Incorporamos el vaso de vino blanco y dejamos reducir completamente el alcohol, y agregamos el caldo de carne que teniamos reservado. Dejamos hervir unos 30 minutos a fuego medio.

Cuando ya ha pasado el tiempo de cocción retiramos del fuego, eliminamos las hojas de laurel y los dientes de ajo, y la trituramos.

Y ya tenemos lista la salsa española. Preparada para acompañar nuestras carnes favoritas.



martes, 16 de mayo de 2017

Croquetas de jamón

Cuando inicié este blog hace ya la friolera de diez años, las croquetas eran un manjar que sólo podía degustar fuera de casa, principalmente porque la bechamel y yo eramos enemigas íntimas. Pero eso ha cambiado, prueba de ello es la anécdota que me sucedió hace un par de semanas.

En mi lugar de residencia nos hemos dado cuenta que, en los cumpleaños, los niños huyen de los típicos sandwiches y que prefieren una buena tortilla de patata, unas empanadillas o unas croquetas, así que estamos sustituyendo el menú de las celebraciones. Así por lo menos hacen una merienda-cena y luego preocupa menos que se pongan golosos de tarta.

En el último cumple en el que hubo croquetas, mi hija se acercó muy enfadada con una croqueta en la mano (claramente precocinada) al lugar donde yo estaba y  me dijo "¿de verdad quieres que me coma esto? ¡pero si no tienen nada que ver con las tuyas!". Nos dió por reir y le dije que no se preocupase, que comiese lo que quisiera y que ya comería croquetas cuando yo las hiciese, a lo que me contesto muy ofendida "a ver si es verdad, que hace mucho que no las haces". Y yo que no me resisto a darle estos caprichos gastronómicos, a la mañana siguiente me puse a preparar estas croquetas con jamón de las que hoy os traigo video y receta:

Ingredientes  (para unas 30 croquetas aprox)
8 lonchas de jamón serrano o ibérico
1 cebolla
4 o 5 cucharadas colmadas de harina
3/4 de litro de leche
aceite de oliva
3 huevos
pan rallado en abundancia

Preparación
Lavamos, pelamos y picamos la cebolla bien menudita. Ponemos una sarten honda con aceite de oliva a calentar y doramos la cebolla.

Picamos el jamón bien menudo y lo añadimos a la sartén cuando la cebolla este bien dorada, y lo dejamos cocinar todo juntoun minuto.

Abrimos hueco y añadimos la harina, cocinándola con el propio aceite de oliva, y después vamos mezclando todo. Añadimos la leche (del tiempo o templada) poco a poco, hasta que obtengamos una pasta cremosa que se despega con facilidad de las paredes de la sartén, pero que tiene la suficiente consistencia como para no caerse de la cuchara de madera.

Cuando ya tenemos la masa con el jamón preparada, la apartamos del fuego y la dejamos enfriar en un recipiente plano, y cuando hayan perdido el calor del fuego, dejamos enfriar en la nevera un mínimo de seis horas.

Cuando la pasta ya esté cuajada y moldeable, hacemos pequeñas balas o cilindros de la masa, las pasamos por el huevo batido y después por el pan rallado. Cuando ya las tenemos listas, calentamos aceite (a fuego medio alto), y freimos hasta que esten bien doraditas nuestras croquetas de jamón.

Y después sólo queda degustarlas.



sábado, 13 de mayo de 2017

Batido de plátano, fresa y yogur de coco

Historia de un batido

La niña de seis años miró a su madre y le habló con mucha seriedad:
- Mami, si las fresas están tan ricas, el plátano da energía y el yogur de coco me parece tan delicioso ¿se podría hacer un postre que lo tuviese todo? O mejor aún mami ¿Se puede hacer un batido utilizando esas cosas?
-Creo que son unos ingredientes perfectos para un batido, aunque yo le añadiría un poco de leche.
-Y yo le pondría...unas tres o cuatro o mejor cinco cucharaditas de azúcar...¿lo probamos?
-Vale.
-Y si está bueno... ¿podemos grabar un vídeo?
-¡Pues claro!
-Pero lo hago yo todo esta vez ¿vale?
-Hecho.
- Y luego tu lo compartes por el móvil.
La madre estalló en carcajadas y se fue a comprar  fresas para probar el batido. 
Y como el batido estaba muy rico, la niña grabó un vídeo y su madre lo agregó a su recetario.
FIN


Ingredientes (para medio litro de batido aprox.)
6 o7 fresas de tamaño mediano
1 plátano de Canarias
1 yogur de coco
1 vaso de leche desnatada bien fría
3 a 6 cucharaditas de azúcar, dependiendo de lo que te guste el dulce (también se puede prescindir del azúcar)


Preparación
Lavamos y limpiamos bien las fresas. Se parten para que sea más fácil triturarlas.
Se pela el plátano y lo partimos en rodajas.

En un recipiente para la batidora de mano, o en el vaso de la batidora, se echa el yogur, fresas y plátano, el vaso de leche y el azúcar al gusto, y se bate bien.

Si no te gusta encontrarte las pepitas de las fresas, lo puedes pasar por un colador.

Se sirve en copas y se toma con mucho gusto.

jueves, 11 de mayo de 2017

Dulce de Manzana

Una de las cosas que más me gusta para acompañar con el queso, es el dulce de membrillo, pero el casero, porque aunque hay algunos muy buenos que podemos adquirir en la tienda y por precio muy reducido, la verdad es que donde esté el hecho en casa que se quite lo demás.

Pero es dificil hacer dulce de membrillo, sobre todo porque es una fruta muy de temporada (otoño). En Asturias, aprendí que no sólo se puede hacer dulce de membrillo sino que también se podía hacer con manzanas, que tienen la ventaja de estar disponibles todo el año. De hecho, tomé uno de los dulces de membrillo más ricos que había tomado en mi vida en una casa rural del Oriente, y no dejó de sorprenderme la mirada picarona que la cocinera me lanzaba cada vez que yo repetía lo rico que me sabía. Tiempo después entable cierta relación con aquella mujer que me confesó entre risas, que era dulce de manzana y no de membrillo. Me enseñó a hacerlo (al igual que otras muchas recetas que aun no han aparecido por aquí y que pretendo recuperar con tiempo) y hoy os traigo yo esta receta, tanto en vídeo como en lectura. Y ya me diréis si os gusta. Eso si, os conviene armaros de paciencia, porque la elaboración es muy lenta

Ingredientes
2 kilos de manzana golden o reineta
300 gramos de azúcar

Preparación
Lavamos las manzanas, las pelamos y las cortamos en trozos grandes. Las ponemos en una cazuela y cubrimos con agua las manzanas. Ponemos a cocer hasta que la manzana este bien cocida y el agua evaporada casi al completo. Retiramos del fuego.

Trituramos la manzana y mezclamos con el azúcar. Volvemos a poner a cocinar a fuego medio-bajo, removiendo a menudo con una cuchara de madera. Hay que dejarlo tanto tiempo como necesite (de dos a tres horas) hasta que tome un color dorado bonito y la consistencia del dulce sea fuerte. Una forma de saber que ya hemos terminado es si al remover con la cuchara de madera, el dulce apartado no vuelve a ocupar su sitio, es decir, se queda despegado del fondo de la cacerola.

Cuando ya tenga el punto óptimo lo sacamos de la cacerola y lo vertimos en un molde y lo dejamos enfriar. Una vez que haya perdido el calor se mete en el frigorifico unas seis horas, y lo tendrás listo para comer.

A ver si os gusta tanto como a mi el falso membrillo y auténtico dulce de manzana.

sábado, 6 de mayo de 2017

Caldereta de cordero

Hay algunos alimentos que, por sus características, no usamos de continuo, sino que los reservamos para las celebraciones o  festividades, como por ejemplo, los mariscos, la caza, las aves como el faisán o incluso el pavo y el cordero. Pero ¿porqué prescindimos de estos elementos en los menús diarios? Algunas veces por su precio, otras veces por la dificultad para conseguirlos (¿mercados donde habitualmente vendan por ejemplo, pato?). En casa hemos decidido que hoy es dia de fiesta, y lo es porque vamos a utilizar uno de estos manjares: el cordero.

Y lo vamos a hacer con un plato tradicional de la gastronomía española: la caldereta de cordero, que triunfa de norte a sur. Yo os la traigo con la receta con la que se ha hecho en mi familia, y os dejo la videoreceta y la lectoreceta, y ya me direis si os gusta o no:

Ingredientes
1/2 kilo de cordero
harina
1 vaso de caldo
1 pimiento verde
1 pimiento morrón
unas hojas de laurel
1 cebolla
dos o tres dientes de ajo
2 zanahorias
2 rebanadas de pan
aceite de oliva
pimienta
tomillo
1 vaso de vino blanco
pimentón
sal
2 o 3 patatas.

Preparación

Freimos en aceite las rebanadas de pan hasta que estén doraditas por ambos lados y reservamos.

Salpimentamos el cordero. Enharinamos los trozos de cordero. Lo doramos en aceite de oliva a temperatura media. Cuando esté bien doradito por todas partes lo retiramos del fuego y reservamos.

Pelamos la cebolla, las zanahorias y los dientes de ajo. Lavamos el pimiento verde. Troceamos la cebolla, la zanahoria, los dientes de ajo, el pimiento verde y el pimiento morrón. En el mismo aceite donde hemos dorado el cordero realizamos un sofrito con las verduras.

Cuando el sofrito está hecho añadimos el pimentón y lo cocinamos unos segundos con las verduras.

Incorporamos al sofrito el pan tostado, el cordero y un par de hojas de laurel y un poco de tomillo repartido por todo el guiso. Regamos con el vino blanco. Lo dejamos hervir todo junto unos cinco minutos, hasta que el vino se haya evaporado casi por completo.

Cuando ya se haya reducido el vino, agregamos el caldo, cubrimos todos los ingredientes con agua y dejamos hervir a fuego lento durante unos 30 o 40 minutos.

Preparamos mientras el guiso se va haciendo las patatas. Pelamos y lavamos bien y troceamos en dadito, y las reservamos cubiertas de agua fría para que pierda el almidón.

Cuando el guiso ya ha espesado y faltan diez minutos para servirlo, ponemos aceite a calentar y freimos las patatas.

Servimos la caldereta, acompañando con unas patatas fritas en el mismo plato, y ya la tenemos lista para servir.

No hace falta que sea fiesta para comer cordero.



martes, 2 de mayo de 2017

Bizcocho de yogur y coco

Últimamente estamos siendo bombardeados por las noticias de escándalos alimentarios: este año, parece que el foco está puesto en la bollería industrial, productos que practicamente todos consumimos en desayunos, meriendas y recenas. La razón de este objetivo mediático es la utilización de aceites baratos y de mala calidad para la elaboración de estos productos - razón por la cuál están inundados los supermercados de estos productos a bajo coste-. Estoy hablando por supuesto del aceite de palma, que al parecer en pequeñas dosis es tolerable para el organismo pero que, si se acumula puede provocar o ayudar al desarrollo de enfermedades.

Pues bien, mi solución para no tener que estar mirando etiquetas continuamente es elaborar yo misma la bollería que se consume en casa. No es la primera vez que lo digo, bizcochos y magdalenas caseras son mucho más nutritivos y sanos que cualquier bollería industrial. Sólo hace falta tener un buen repertorio para que no se nos aburran del mismo sabor.

En esta ocasión, y por recomendación de la peque, hemos combinado el clásico, fácil y tradicional bizcocho de yogur, con el sabor de yogur favorito en la familia: el yogur de sabor coco. El resultado es muy apetecible, porque seguimos teniendo esa frescura y esponjoseidad del bizcocho de yogur, pero además aportamos la textura del coco rallado dándole presonalidad propia...vale, lo reconozco, veo muchos programas de cocina ultimamente. El caso es que está muy rico, y es casero, y evitamos esos productos que no queremos consumir.

Os dejo videoreceta y lectoreceta:

Ingredientes
*Utilizamos el vaso de yogur como medida para los demás ingredientes
 1 yogur de sabor coco
75 grs de coco rallado (50 para el bizcocho + 25 para adornar)
1 sobre de levadura
1 medida de aceite de girasol o de oliva
2 medidas de azúcar
3 medidas de harina
1 nuez de mantequilla

Preparación

Mezclamos en un bol el yogur con la levadura, 50 grs de coco rallado, el aceite, el azúcar y la harina, hasta que obtenemos una masa homogénea.

Engrasamos el molde con la nuez de mantequilla (podemos usar papel de hornear para desmoldarlo mejor). Cubrimos el molde con la mezcla del bizcocho e introducimos en el horno precalentado a 180 º durante 25-30 minutos, hasta que, al realizar la prueba de la aguja, salga limpia y el bizcocho esté bien cuajado.

Dejamos enfriar antes de desmoldarlo. Una vez que lo hemos retirado del molde adornamos con el coco rallado que reservamos y lo dejamos reposar. Y ya está listo para disfrutar, es ideal con un chorrito de sirope de chocolates.

martes, 25 de abril de 2017

Puchero de alubias pintas


Siempre hemos oido a nuestras madres, abuelas e instituciones competentes en la materia lo importante que es introducir las legumbres en nuestra dieta para que esta sea equilibrada. Con el aumento del consumo de legumbres en conserva, va siendo hora de reivindicar los guisos caseros, en los que hay que hidratar la legumbre antes de cocinarla y haciendo pucheros como los de las abuelas.

Este puchero lo hacía mi madre a menudo, pero no tanto como a mi me hubiese gustado. Ahora lo recupero y lo comparto, aquí va el vídeo y la receta de un guiso de legumbres tradicional y casero. Como debe ser.

Ingredientes (para 3/4 personas)
250 grs de alubias pintas, rayadas o rojas.
Aceite de oliva
2 dientes de ajo
1 cucharadita de pimentón dulce
1 cebolla
1 tomate
sal
1 zanca de pollo
1 morcilla
1 chorizo
1 trozo de panceta

Preparación 
El dia anterior a realizar la receta poner en remojo las alubias, (las lavamos bajo el chorro de agua fría primero) asegurándonos que como mínimo están doce horas hidratándose.

En una olla ponemos las alubias y el agua donde se han hidratado, el pollo, la panceta y el chorizo y completamos cubriendo con agua todos los ingredientes. Ponemos a calentar a fuego medio, y dejamos que hierva todo junto alrededor de dos horas. Añadiremos más agua si vemos que se va consumiendo y desespumamos.

Pelamos la cebolla y la picamos muy menudita. Lavamos el tomate, retiramos el tallo y picamos. Pelamos y picamos los dientes de ajo y con estos tres ingredientes y una cucharada de aceite de oliva hacemos un sofrito, y añadimos el pimentón. Apartamos del fuego y reservamos.

Cuando ya hayan pasado las dos primeras horas de cocción añadimos la morcilla y el sofrito al puchero. Lo dejamos hervir todo junto a fuego lento, hasta que el caldo se reduzca y se espese, y la alubia quede bien blandita.

Retiramos la carne y la repartimos en raciones individuales y servimos en plato hondo o cazuelitas, un buen cucharón de alubias con un trozo de chorizo, panceta, morcilla y pollo y su caldito.

Y listas para que reconforten el cuerpo.



jueves, 20 de abril de 2017

Magro con verduras y curry

A la hora de preparar el magro, lo fundamental es la paciencia, no arrebatarlo con el fuego fuerte y esperar tanto como la carne necesite para estar bien tierna. Asumida esta cuestión, cualquier receta de magro resulta posible.

Hoy os proponemos una forma diferente de preparar este corte tan jugoso de la carne de cerdo, con un toque exótico gracias a la salsa de hortalizas y curry con la que se cocina y acompaña. Yo os dejo vídeo y receta por escrito, y quien le apetezca que lo pruebe. Acompaña muy bien con un poco de arroz blanco o con patatas fritas. Tuya es la elección.

Ingredientes (para 3/4 raciones)
1/2 kilo de magro de cerdo cortado en dados
2 zanahorias
1 calabacín
1 cebolla
1 cucharadita de curry
1 cucharadita de albahaca
aceite de oliva
1 vaso de caldo
1 vaso de vino blanco
sal

Preparación

Lavamos y pelamos las verduras. Picamos la cebolla, cortamos el calabacín en cuadrados y las zanahorias en rodajas.

Hacemos un sofrito con la cebolla y la zanahoria.

Añadimos el curry, e incorporamos el magro y lo doramos un poquito. Cuando el magro tiene ya color, añadimos el calabacín y sofreimos todo junto entre 5 y 10 minutos.

Añadimos el vino blanco, y dejamos que hierva hasta que se consuma casi por completo el vino.

Cuando el vino se haya reducido considerablemente, añadimos el caldo y la albahaca. Tapamos la cacerola y bajamos el fuego, para que se cocine a fuego lento. Lo dejamos hervir durante una hora.

Una vez pasada esta hora de cocción a fuego lento, comprobamos que la carne está blandita -si no podemos dejarla 5 o 10 minutos más, lo que requiera- y el punto de sal.

Y una vez terminado podemos servir.

Poco complicado y muy sabroso.
 



sábado, 8 de abril de 2017

Magdalenas con pepitas de chocolate

Uno de los caprichos para el desayuno que más me gustan, son las cookies, las galletitas con pepitas de chocolate, y el otro las magdalenas. Desde que mi Minichef y yo aprendimos a hacer magdalenas no me suelen faltar en la despensa, pero ¡ay! aun no tengo mano para las galletas, ni con pepitas ni sin ellas, aunque estas navidades pasadas conseguimos que saliesen unas pastas experimentales que ya, cuando las perfeccionemos publicaremos...¡Que me enredo!

Un día Minichef, que es más apasionada de las pepitas de chocolate que de las magdalenas, me sugirió utilizarlas para hacer magdalenas con pepitas. Y aquí os dejamos el resultado del experimento, que dicho sea de paso no es que estén buenas, es que están aun mejor que las normales.

Aquí teneis el vídeo:
Y ahora receta de magdalenas con pepitas de chocolate

Ingredientes (para unas 30 magdalenas aprox.)
 50 gramos aprox. de pepitas de chocolate
3 huevos
ralladura de limón o naranja
1 sobre de levadura
1/4 de litro de leche
1/4 de litro de aceite (oliva o girasol)
350 grs de harina
200 grs de azúcar

Preparación
Mezclamos en un bol todos los ingredientes hasta que nos quede una masa homogénea y sin grumos. Si se tamiza la harina y la levadura, se trabaja mejor la masa.
Ponemos el horno a calentar a 180º.
En un molde para hacer magdalenas metálico, ponemos moldes de papel y rellenamos hasta un poco más de la mitad del molde. Añadimos unas poquitas pepitas de chocolate a cada magdalena.
Metemos en el horno entre 20 y 25 minutos, procurando no abrir el horno en el proceso, y cuando ya las veamos bien levantadas y un poco doradas, las sacamos las dejamos enfriar, y repetimos el proceso hasta acabar con la masa.

Y ya tenemos nuestras magdalenas con inspiración cookie.

Truquito: en el vídeo se ve como echamos las pepitas al principio del todo, cuando aun estábamos mezclando los ingredientes. Si quieres evitar que la mayoría de las pepitas se vayan al fondo de la magdalena, échalas cuando la masa ya esté en los moldes.

jueves, 6 de abril de 2017

Bocadillo de pollo y ensalada

El bocadillo es una cena muy socorrida en cualquier época del año, pero a partir del comienzo de la primavera, y del cambio horario, cuando todavía hay luz del día a las nueve de la noche, y sobre todo en veranito cuando el día se alarga tanto, apetece muchas veces improvisar cenas al aire libre, ¿y que mejor que solucionarlo con un bocadillo?

Hoy os traemos un clásico, de pollo con ensalada. Hay que decir que este bocadillo yo lo tomaba en miniatura para desayunar en Asturias, pulguitas recién hechas con su pollito empanado, su lechuga y su mayonesa. Así que de esta miniatura, empecé a hacerlo cada vez más grande, y mira, hasta de comida para la piscina lo hemos llevado.

Aquí va el vídeo:
Y aquí la preparación.
Ingredientes por bocadillo
1/3 o 1/2 barra de pan (depende del hambre de cada uno)
1 filete de pollo
huevo
pan rallado
unas hojas de lechuga o ensalada preparada  cuatro estaciones
mayonesa
aceite

Preparación
Batimos el huevo y rebozamos los filetes de pollo. Después los empanamos, calentamos el aceite y los freimos hasta que estén bien doraditos.

Lavamos a conciencia las hojas de lechuga. En las bolsas de ensalada preparada dice que no es necesario lavar, pero yo prefiero pasarlas un poco por debajo del agua bien fría. Si son muy grandes, las partimos en trozos más pequeños.


Abrimos la ración de pan a la mitad, y untamos mayonesa en una de las mitades.

Colocamos lechuga sobre la mitad untada con la salsa mayonesa, y sobre la lechuga el filete de pollo empanado. Ponemos la otra mitad del pan ¡y listo para comer! (o para envolver en papel film y llevarlo de excursión).

martes, 7 de marzo de 2017

Sandwich mixto con huevo

He de reconocer que nunca fui muy asidua de los sandwiches, excepto del mixto y cuando mis padres me lo pedían en alguna cafeteria. En casa no conseguían que me entrasen por los ojos, prefería cualquier cosa con pan de barra que con pan de sandwich. Pero en la etapa universitaria, cuando muchas noches llegaba tarde a la cena familiar y tenía que improvisar, me dio por usar la tostadora y probar a hacer sandwiches que no solo me llenasen el estómago, sino que además, estuviesen ricos y listos en diez minutos.

Este que comparto hoy, es contundente, y contiene nutrientes de todos los grupos alimenticios y es un festival para un dia con mucho desgaste. Además es un clásico en las cafeterias españolas, por lo que, fue uno de los primeros que pasaron el filtro en mi lista de ensayo y error.

Vale, no me extiendo más, aquí el vídeo-tutorial:
Y aquí la preparación:

Ingredientes (por cada sandwich)
2 rebanadas de pan de molde
un par de hojas de lechuga, o una tacita de ensalada cuatro estaciones
1/2 tomate
1/4 cebolla
1 o 2 cucharaditas de mayonesa
1 huevo
2 lonchas de jamón york cortado para sandwich
1 loncha de queso de sandwich
aceite de oliva

Preparación
Empezamos preparando los ingredientes frios, lavamos bien la lechuga y la troceamos, y hacemos lo mismo con la cebolla y el tomate, partiendolos en aros y rodajas.

Después preparamos el fiambre. Colamos la loncha de que queso sobre una loncha de jamón y cubrimos con la otra loncha.

Ponemos a tostar el pan, utilizando una tostadora o una plancha.

Pasamos por la plancha con una gota de aceite de oliva el fiambre montado.

Y en una sarten con aceite de oliva caliente freímos el huevo.

Por último, cuando ya tenemos todos los elementos, montamos el sandwich: untamos por uan sola cara una  de las rebanadas con mayonesa, coloamos encima la lechuga, el tomate y la cebolla, y sobre los vegetales colocamos el fiambre a la plancha, por último colocamos el huevo frito, procurando que la yema quedemás o menos en el centro del sandwich.

Con ayuda de un vaso de chupito, o con un molde de galletas, recortamos un circulo que sea más o menos el de la circunferencia del huevo de la última rebanada de pan y la colocamos sobre el sandwich. Y tenemos la cena lista.


sábado, 25 de febrero de 2017

Bizcocho de yogur y naranja

De entre las distintas variantes de sabor que pueden prepararse del bizcocho de yogur, la que os traemos hoy es una de las que más me gustan a mi. El sabor de la naranja le da un puntito de acidez, de cítricos pero también del dulzor de la fruta de temporada. El zumo de naranja le confiere al bizcocho una frescura y suavidad que se nota muchísimo en el paladar.  Es ideal para acompañar el café de la mañana o el de la merienda, y regado con un poquito de sirope de chocolate está de muerte.

Os dejo el vídeo, por si no os gusta mucho leer:



Ingredientes

1 yogur natural, de sabor limón o sabor macedonia   (debes conservar el envase ya que será la medida para los otros ingredientes)
ralladura de la piel de una naranja
1 vaso de zumo de naranja natural (unas dos naranjas exprimidas)
1 sobre de levadura
1 medida de aceite de girasol (la medida es el vaso del yogur)
2 medidas de azúcar
3 huevos
3 medidas de harina

1 nuez de mantequilla para untar el molde.

Preparación

En un bol se mezclan los ingredientes. Es mejor mezclarlos de uno en uno,  empezando con el yogur y la levadura y seguir añadiendo el resto de los ingredientes. Si se tamizan la harina y la levadura será más fácil que quede sin grumos.

Se precalienta el horno a 180º.

Se unta el molde con mantequilla, y se le añade la mezcla despacito. Se introduce el molde en el horno y se deja que se haga el bizcocho durante unos 30  minutos.

Para saber si está en su punto puedes utilizar un palito de metal o de madera (de los que se usan para las brochetas) e introducirlo en el bizcocho. Si sale húmedo, con pasta pegada, el bizcocho aún no está cocido por dentro. Si sale limpio, o con una miguita de bizcocho es que ya está cocinado (por fuera ha de estar doradito).

Cuando ya esté hecho, lo retiramos del horno y lo dejamos enfriar antes de desmoldarlo, o corremos el riesgo de que se nos rompa en el proceso.

Y una vez que está frío, ya podemos disfrutar de nuestro rico bizcocho de yogury naranja. 

jueves, 16 de febrero de 2017

Guisantes salteados con jamón

La receta de hoy es una preparación muy, pero que muy sencilla y también muy práctica y resultona, ideal cuando no dispones de mucho tiempo, para preparar una cena rápida, un primer plato o una suculenta guarnición para unos huevos fritos.

Lleva poquitos ingredientes, lo que hace que sea muy económica y es muy nutritiva gracias a la fécula del guisante y a la proteína del jamón.

Vayamos pues con la preparación en formato visual:
Y ahora si, la receta en formato textual:

Ingredientes:
150 grs de guisantes (en conserva) por persona
2 lonchas de jamón por persona
2 o 3 dientes de ajo
aceite de oliva

Preparación:
Lavamos los guisantes y los escurrimos para que no tengan restos del líquido conservante. Reservamos

Picamos el jamon en cuadraditos o tiritas.

Pelamos los dientes de ajo y los cortamos en laminitas.

En una sartén ponemos aceite a calentar y doramos los ajos. Añadimos el jamón y salteamos unos segundos e incorporamos finalmente los guisantes. Salteamos todo junto y lo dejamos terminar a fuego medio entre 5 y diez minutos, hasta que queden blanditos los guisantes. Y ya podemos servir. Podemos acompañar con unas rebanadas de pan tostado o unas rodajas de huevo cocido, depende sobre todo de si lo vas a presentar como entrante o como guarnición.







sábado, 11 de febrero de 2017

Macedonia de invierno

La mejor y seguramente la más sana y rica forma de combatir los virus que se empeñan en instalarse en nuestras vidas durante el invierno, es comiendo fruta. Así que la receta de hoy es casi medicinal, y si no lo es, por lo menos es muy gustosa. Si sólo la van a  consumir adultos, gana mucho con un chorrito de licor Cointreau o alguno similar, pero como esta versión es apta para niños, pues es libre de alcohol cien por cien. Con las cantidades que recomendamos, saldrán unas 4-6 raciones.


Un vídeo explicativo a continuación:
Ingredientes:
1 Manzana
1 Pera
1 Naranja
2 Mandarinas
1 Plátano
1 Refresco gaseoso de naranja o limón
4-8 cucharaditas de azúcar (depende lo dulce que te guste)

Preparación:
En un bol amplio echamos el refresco y añadimos cuatro cucharadas (de las de café) de azúcar. Batimos el caldo.

Pelamos todas las frutas, y las vamos cortando en cuadraditos, triangulos o circulos (pera y manzana, naranja y mandarina, y plátano, respectivamente) y agregamos los trocitos al caldo. Removemos un poco y dejamos reposar en la nevera un pa de horas, para que todas las frutas se impregnen de sabor.

Y ya estará lista nuestra macedonia de invierno.

 

jueves, 9 de febrero de 2017

Cachopo de ternera

Cuando uno llega por primera vez a Asturias, y ve en el menú de un restaurante cachopo, es probable, si no ha oído  hablar de él, que no sepa a lo que se enfrenta. Dicen los asturianos, si no sale del plato, no es cachopo, y esto se debe a que para preparar el cachopo se utilizan grandes filetes de ternera.

La primera vez que yo quise probarlo primero pregunte al buen mesonero que me atendía qué era un "cachopo" y me explicó. Yo lo identifiqué con el cordonblue, que ya había comido en restaurantes de Madrid, pero claro, no sabía aún las diferencias gastronómicas entre ambos. El cordonblue lo suelen servir con un sólo filete de ternera doblado al centro. El cachopo asturiano lleva dos hermosos filetes de ternera, sin doblar, tan largos como sean, y además se ha convertido en todo un reto para la gastronomía asturiana. El tradicional se rellena de jamón y queso...pero ya hay hasta certámenes del mejor cachopo y se completan de mil formas distintas (especialmente me llaman la atención el que lleva queso cabrales y relleno de champiñones).

La verdad es que el mío, sólo puede ser llamado cachopín, porque aún permanece en el interior de los márgenes de la circunferencia del plato, pero aun así, con un solo ejemplar, te aseguro que no tendrás hambre el resto del día.

Vamós allá, primero con el vídeo:

Y ahora con la preparación (receta fácil donde las haya)

Ingredientes (por cachopo)
2 filetes de ternera
3 o 4 lonchas de jamón
lonchas de queso manchego
huevo
pan rallado
aceite

Preparación:
Cubrimos la mitad de los filetes con jamón serrano o ibérico. El jamón, también lo cubriremos, esta vez con queso. Ponemos otra capa de jamón sobre el queso, y cerramos con otro filete de ternera.

Batimos el huevo, y pasamos los cachopos por el huevo batido, hasta que estén bien impregnados. Despues los empanamos pasándolos por el pan rallado.

Ponemos en una sartén abundante aceite a calentar a fuego medio-alto, y los freimos, hasta que estén bien dorados por ambos lados.

Y a disfrutar del manjar.

TRUCOS:
  1. Procura que los filetes aunque grandes, sean finos, para que no queden  crudos por el centro al freirlos.
  2. Conviene acompañar este plato de ensalada.
  3. La bebida que más le pega es la sidra, pero natural y escanciada.

martes, 7 de febrero de 2017

Aceite al ajillo

No vas a poder comer con esta receta que traemos hoy, pero lo podrás tomar con muchas otras cosas. Muchas veces, a la hora de aliñar las ensaladas o de preparar las tostadas saladas por la mañana echo en falta el toque picante del ajito. Y todo por que, me resulta desagradable manipular ajo cuando voy a desayunar. Así que, un día, se me ocurrió hacer este experimento y mira, resultó ser toda una  satisfactoria solución.

Su elaboración es muy sencilla, como ya he dicho, para tostadas, ensaladas, para hacer carne a la plancha...y seguro que se te van ocurriendo  aquí va el vídeo de la preparación:

Y ahora, la elaboración:

Ingredientes: 
1/2 litro de aceite de oliva
1 cabeza de ajo
1 recipiente de cristal o vidrio con tapa

Preparación:
Pelamos todos los dientes de la cabeza de ajo. Los partimos a la mitad, quitamos el tallo y el germen, y los introducimos en el recipiente de vidrio o cristal. Lo rellenamos con el aceite de oliva hasta que los ajos queden completamente cubiertos por el aceite.

Dejamos macerar durante 48 horas y retiramos todos los dientes de ajo. Y ya tendremos listo para probar nuestro aceite al ajillo.



martes, 17 de enero de 2017

Asadillo de pimientos

Hay un refrán o dicho popular que dice que la mejor manera de conquistar a un hombre es por el estómago que viene a decir que a poco que sepas cocinar, tendrás a tu principe azul para toda la vida.
Sin querer quitarle razón a la sabiduría popular, no creo que esto tenga mucho fundamento, aunque cada vez que mi madre le ponía esta ensalada a mi entonces novio hoy marido me hacia dudar de si sería verdad, porque él se chiflaba por el asadillo de pimientos.

La verdad es que cada vez que pongo asadillo, bien como guarnición o ensalada, tiendo a recordar con cariño como la hacía mi madre, y con que disposición prendía el horno porque su "yerno" venía al día siguiente y queria agasajarle con su asadillo. Va por ella (y por nosotros).

Ingredientes
2 o 3 pimientos rojos morrones grandes
aceite de oliva
2 o 3 dientes de ajo
sal

Preparación
Precalentamos el horno a 180-200 º.
Lavamos bien los pimientos, los secamos, y los pintamos bien con aceite de oliva. Los colocamos en un recipiente apto para el horno y los ponemos a asar durante unos 20-30 minutos, y cuando estén bien asados los sacamos y los dejamos enfriar.

Mientras se están asando-enfriando los pimientos preparamos el aceite para macerar. Pelamos los dientes de ajo, los partimos en láminas y los sumergimos en un par de cucharadas de aceite de oliva.

 Una vez que están frios los pimientos, les retiramos la piel y los cortamos en tiras. En un recipiente colocamos en pimiento troceado, añadimos una pizca de sal y regamos con el aceite y los dientes de ajo.
Lo dejamos macerar un par de horas en la nevera como mínimo -y allí los conservaremos hasta que vayamos a consumir- y ya tenemos listo nuestro asadillo: ideal en tosta o en ensalada.

domingo, 15 de enero de 2017

Tapa de jamón ibérico

Algunas mañanas me levanto con ganas de acompañar el café con algo salado. Y cuando eso ocurre apenas puedo resistirme ya que pasa de pascuas a ramos. Y hoy, mira por donde, es uno de esos días. Pero al abrir la nevera y consultar la despensa me he encontrado con que el sábado he arrasado en la cocina y no tenía nada apropiado... ¡y yo que  tenía en la cabeza un poquito de tomate rallado!...¡ay! ni eso tenía en la nevera. Así que dando gracias de que existan pequeños comercios que abran los domingos desde bien temprano, me he acercado a la tiendita cerca de donde yo vivo y he conseguido unos tomates y pan aun calentito, y ya que estaba, como tienen charcutería, me he animado a comprar jamon iberico y un poco de queso manchego. Ya que estamos puestos, voy a mejorar la idea inicial...¿he de conformarme con un poquito de tomate rallado cuando puedo convertirlo en una suculenta tapita mañanera?

Así que he llegado a casa, con mi pan recien hecho, mis tomates de la huerta del pueblo vecino y mis viandas castellanas, y me he  puesto manos a la obra, a fin de acompañar la dosis diaria de leche y cafeina con una tapita que ya quisieran poner las cafeterias cercanas, cumpliendo así, aunque sólo sea por hoy, ese conocido y antipático refrán de a quien madruga dios le ayuda. Una deliciosa forma de empezar el domingo, que compensa por otro lado el haberse desvelado antes de tiempo.

También es verdad que al volver a casa, después del paseito y aún en ayunas, me encontraba ya un poquito famélica y lo de rallar el tomate se me hacía pesado, así que he pasado a la táctica del loncheo para poder terminar mi manjar rápidamente. A continuación, como siempre os dejo la receta completa, que no tiene mucho misterio ni complicación, pero que resulta un apaño muy interesante. 

Ingredientes
Pan (lo más reciente posible)
Aceite de oliva
Jamón Ibérico
Queso Manchego
Tomate para ensalada

Preparación
Cortamos el pan en rebanadas (tantas como tapas queramos tomar). Podemos tostarlo un poco para que este crujiente.

Lavamos bien el tomate y lo partimos en  rodajas muy finas. Reservamos para colocarlo en su lugar.

Ponemos una gota de aceite de oliva en cada rebanada de pan, y cubrimos con rodajas de tomate, una loncha de queso manchego y jamón.

Y ya está lista para comer. No todos los desayunos tienen por qué ser aburridos ¿verdad?

sábado, 14 de enero de 2017

Magdalenas caseras

Con esto de preferir los dulces y bizcochos realizados en casa, no pude sustraerme a querer hacer magdalenas caseras, pero he de confesar que hasta que lo hemos conseguido, ha habido unos cuantos intentos infructuosos:  primero fueron las recetas, me costó dar con una cuyo resultado fuera lo más parecido a las magdalenas de panadería de pueblo que compraba mi abuela cuando yo era niña. Después fueron los moldes, que nadie me había dicho a mi que si pones un molde blando, no suben, se quedan como bollitos apelmazados. En este caso tampoco es que hayamos conseguido que tengan un copete muy alto, pero por lo menos no son planas...y después de muchas pruebas, hemos conseguido hacer estas magdalenas a las que ya les hacemos cosas más complicadas como rellenarlas o decorarlas, pero eso lo dejamos para otro día. Valga por hoy con tener magdalenas recien hechas para el desayuno:
Ingredientes (para unas 30 magdalenas aprox.)
3 huevos
ralladura de limón o naranja
1 sobre de levadura
1/4 de litro de leche
1/4 de litro de aceite (oliva o girasol)
350 grs de harina
200 grs de azúcar

Preparación
Mezclamos en un bol todos los ingredientes hasta que nos quede una masa homogénea y sin grumos. Si se tamiza la harina y la levadura, se trabaja mejor la masa.
Ponemos el horno a calentar a 180º.
En un molde para hacer magdalenas metálico, ponemos moldes de papel y rellenamos hasta un poco más de la mitad del molde.
Metemos en el horno entre 20 y 25 minutos, procurando no abrir el horno en el proceso, y cuando ya las veamos bien levantadas y un poco doradas, las sacamos las dejamos enfriar, y repetimos el proceso hasta acabar con la masa.

Dejamos que se enfríen y ya las tienes listas para el desayuno o para al merienda.

martes, 10 de enero de 2017

Huevos a la cazuela

Soy una fan absoluta del huevo. De pequeña suspiraba siempre cuando a mi alrededor se oían las palabras mágicas "huevos fritos". En aquella época existía la creencia de que comer más de uno o dos huevos por semana perjudicaba los jóvenes hígados de los infantes y elevaban el colesterol (como si alguno supiesemos que era aquello...y que lejos de las recomendaciones actuales de 3-5 huevos semanales), por lo que mi suministro de huevos, a pesar de ser mi alimento favorito, estaba bastante restringido.

Desde que empecé a cocinar en la adolescencia, y sobre todo tras independizarme como una adulta, siempre he hecho variaciones de como preparar los huevos, en tortilla, al plato, o fritos con algún acompañamiento. El origen de esta receta que hoy os traigo se encuentra en un recuerdo de mi marido, que un día tras comer una de estas elaboraciones (eran unos huevos al plato con jamón y guisantes) me comentó que su padre le preparaba unos huevos al plato con un fondo de patatas que estaba para morirse. ¡Para qué dijo más!. Empecé a probar hasta llegar a esta receta, que es bastante similar en sabor, a lo que mi marido recuerda le preparaba de pequeño mi señor suegro.

¿Qué no tienes tiempo de leerla? No te preocupes también puedes ver y escuchar la receta:
Y ahora sí, te la dejo por escrito:

Ingredientes
1 o 2 huevos por persona, dependiendo del tipo de cazuela de barro que vayamos a usar
1 patata pequeña por persona
50 grs de guisantes por ración
3 cucharadas de tomate frito por ración
dos o tres lonchas de jamón por ración
aceite de oliva
cazuelas de barro

Preparación 
Precalentamos el horno a 180º.
Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en rodajas muy finas. Las freimos en aceite muy caliente. Una vez que están bien fritas y doraditas, cubrimos el fondo de las cazuelitas de barro con las patatas bien escurridas.

Colocamos encima los guisantes, el jamón y el tomate frito y lo metemos al horno.

En abundante aceite de oliva, freimos los huevos. Una vez fritos colocamos uno o dos huevos -dependiendo del ancho de la cazuela- en cada recipiente y dejamos en el horno entre 7 y 10 minutos.

Sacamos del horno, y servimos. Prepara pan en abundancia para acompañar.