martes, 30 de mayo de 2017

Bizcocho de plátano, chocolate y yogur.

¡Lo que nos gusta en casa probar un sabor nuevo del bizcocho de yogur! Y a este, ya le teniamos el ojo echado desde hace meses y había  ganas de probar a ver como quedaba, que de aspecto, la verdad, no conseguimos que nos salga muy bien pero de sabor...¡que sabor!.

Llevamos tiempo viendo por las redes que una buena forma de aprovechar los plátanos maduros es usándolos para hacer bizcocho; en casa, el bizcocho por excelencia es el bizcocho de yogur, y además  somos adictos al chocolate, y antes que probar solo de plátano, por si nos resultaba demasiado afrutado,  quise probarlo con mezcla, dos sabores que sabemos que combinan maravillosamente entre ellos y la verdad, estoy muy satisfecha con el sabor.

El resultado, visualmente, no quedó muy allá (es mejorable). Pero os animo a probarlo; eso si, este bizcocho es de los que requiere hacer ejercicio y del fuerte, para poder quemarlo. Nocompatible con dietas bajas en azúcares, proteínas o hidratos de carbono.

La videoreceta por aquí:


Ingredientes
1 yogur natural o sabor plátano (guardar el vaso para utilizarlo como medidor)
1 sobre de levadura
1 medida de aceite (oliva o girasol preferiblemente)
2 plátanos
2 medidas de azúcar
3 huevos
3 medidas de harina
75 grs de chocolate negro
1 nuez de mantequilla
1 dl de leche

Preparación
Hacemos la masa base del bizcocho, batiendo juntos los siguientes ingredientes: yogur, levadura, 1 medida de aceite, 2 medidas de azúcar, 3 medidas de harina y 3 huevos.

Separamos la masa en dos mitades de igual cantidad.

Pelamos los plátanos y los trituramos y lo añadimos a una de las partes de masa reservada y mezclamos bien.Volvemos a reservar hasta poder montar el bizcocho.

Derretimos el chocolate con la nuez de mantequilla y el la leche, y lo añadimos a la otra parte de masa reservada.

Engrasamos con un poquito de mantequilla el molde, y echamos primero la masa con chocolate y después la masa de plátano.

Precalentamos el horno unos 180º y metemos en el horno entre 30 y 35 minutos (algunas veces necesitará unos minutos más). Comprobamos con la prueba del palillo si el bizcocho está hecho, si no lo dejamos cinco minutos más, hasta que se cuaje bien por dentro.

Y una vez esté listo, retiramos del horno, dejamos enfriar y desmoldamos.

Y a disfrutar de una merienda con un intenso sabor a plátano y a chocolate.

martes, 23 de mayo de 2017

Escalopines al cabrales

Supongo que ya se habrá notado que soy fan absoluta de la cocina asturiana (bueno, y de la cocina regional española, en general).

La gastronomía asturiana tiene muchas peculiaridades, entre ellas una surtida variedad de quesos de todo tipo, desde el famosísimo cabrales, hasta el más desconocido -pero que es mi absoluta debilidad- Afuega'l pitu, un queso picante de color rosado que combina exquisitamente con el dulce de manzana, todo ello, entre una variedad de más de 60 tipos distintos de quesos.

Pero el cabrales, por su parecido con el queso azul  y de roquefort, se ha convertido en el representante de los quesos asturianos a nivel internacional y el toque perfecto para muchos de los platos que ofrecen habitualmente los restaurantes. Uno de estos manjares en los que interviene, de forma decisiva el queso de cabrales, porque le da toda la personalidad al plato, es la receta que os traigo hoy.

Ingredientes
Filete de ternera cortado en escalopines (por persona)
huevo
harina
50 grs de mantequilla
200 ml de nata
75 grs de queso de cabrales o crema de cabrales (En el caso de usar crema de cabrales, hay que procurar elegir una que tenga un alto porcentaje de queso y poco porcentaje de nata, la que yo utilizo tiene una proporción de 99% cabrales -1% nata).
aceite de oliva
sal


Preparación
Preparamos los escalopines espolvoreando un poco de sal. Los enharinamos suavemente.
Batimos el huevo y rebozamos en el los escalopines enharinados.

En una sartén grande ponemos aceite a calentar y cuando esté caliente doramos los escalopines a fuego medio por ambos lados.

En otra sartén o cazo, derretimos la mantequilla con el queso de cabrales, cuando ya está derretido añadimos la nata, Dejamos cocer lentamente hasta que la crema espese, removiendo de vez en cuando para que ligue bien.

Cuando tenemos los escalopines dorados y la crema de cabrales preparada, disponemos en el plato y a disfrutar.

Consejo
El queso de Cabrales, tiene un sabor muy potente, por lo que conviene no regar los escalopines con la crema, para que cada comensal elija la cantidad de sabor que quiere añadirle al escalopín.

sábado, 20 de mayo de 2017

Puré de patata casero

Nos acostumbramos a utilizar productos preparados como el puré de patata de sobre, hasta el punto que nos olvidamos del auténtico sabor de algunas cosas. La primera vez que me dió por poner el puré de patata casero en casa las caras lo reflejaban todo, de antemano creían que no les iba a gustar.

Pero rara vez las recetas caseras, tan sencillas y fáciles como esta, están condenadas. No sólo les gustó sino que, ahora, me resulta imposible convencerles de que no tengo tiempo para hacerlo. Probadlo, y si os gusta, ya me lo haréis saber por alguno de los infinitos canales de la red.

Lo mejor de esta receta sin duda es lo económica que es, tan sólo necesitamos tres ingredientes básicos para que esté de rechupete.
Allá van la videoreceta y la preparación por escrito.


Ingredientes 
Tres o cuatro patatas
aceite
1 nuez de mantequilla
sal
agua

Preparación
Lavamos, pelamos y volvemos a lavar las patatas. Si queremos acelerar el proceso, las cortamos en trozos grandes.

En una cacerola ponemos agua a calentar, añadimos las patatas, una pizca de sal y un poquito de aceite de oliva.

Cuando la patata ya está bien cocida, retiramos del fuego, trituramos con un poco de su propia agua, una nuez de mantequilla y ya lo tenemos listo para servir.

Fácil, económico, sencillo, rápido y más bueno que el de sobre.



jueves, 18 de mayo de 2017

Salsa española

Son muchas las ocasiones en las que las prisas nos impiden preparar un menú diario para la familia con un plato que requiera mucha elaboración, por ello es conveniente el día que tienes un poquito más de tiempo ir adelantando alguna elaboración que luego sirva para acompañar y enriquecer por ejemplo, un triste filete. Es por eso que hoy os traigo la receta de la llamada salsa española.

En realidad esta receta es una interpretación de la que seguía mi madre, a partir de la receta que tenía en un libro de tapas rojas (y ni una sola ilustración) en el que cada receta ocupaba poco más de un párrafo. Con esta salsa, acompañabamos chuletas y filetes de todo tipo.

Como en casa tengo una minichef muy salsera, pues conviene tener alguna de estas delicias siempre preparadas, yo suelo preparar 3/4 de litro y tengo para varias ocasiones. Una vez hecha se puede congelar en raciones y utilizarla cuando convenga.

Os dejo video y receta por escrito.

Ingredientes
1 cebolla
3 o 4 zanahorias
laurel
750 cl de caldo  de carne
dos dientes de ajo
1 cucharada sopera de harina
perejil picado
1 vaso de vino blanco
aceite de oliva


Preparación
Pelamos y lavamos las zanahorias, y las cortamos en rodajas. Hacemos lo mismo con la cebolla. Las reservamos. También dejamos pelados los dientes de ajo y les quitamos el germen.

En una sartén honda o cacerola, ponemos un par de cucharadas de aceite de oliva a calentar. Cuando el aceite ya está caliente, doramos la cebolla y añadimos la zanahoria cuando ya haya tomado color. Lo rehogamos todo junto unos cinco minutos. Añadimos los dientes de ajo, el perejil, el laurel y la harina, y cocinamos todo junto un par de minutos.

Incorporamos el vaso de vino blanco y dejamos reducir completamente el alcohol, y agregamos el caldo de carne que teniamos reservado. Dejamos hervir unos 30 minutos a fuego medio.

Cuando ya ha pasado el tiempo de cocción retiramos del fuego, eliminamos las hojas de laurel y los dientes de ajo, y la trituramos.

Y ya tenemos lista la salsa española. Preparada para acompañar nuestras carnes favoritas.



martes, 16 de mayo de 2017

Croquetas de jamón

Cuando inicié este blog hace ya la friolera de diez años, las croquetas eran un manjar que sólo podía degustar fuera de casa, principalmente porque la bechamel y yo eramos enemigas íntimas. Pero eso ha cambiado, prueba de ello es la anécdota que me sucedió hace un par de semanas.

En mi lugar de residencia nos hemos dado cuenta que, en los cumpleaños, los niños huyen de los típicos sandwiches y que prefieren una buena tortilla de patata, unas empanadillas o unas croquetas, así que estamos sustituyendo el menú de las celebraciones. Así por lo menos hacen una merienda-cena y luego preocupa menos que se pongan golosos de tarta.

En el último cumple en el que hubo croquetas, mi hija se acercó muy enfadada con una croqueta en la mano (claramente precocinada) al lugar donde yo estaba y  me dijo "¿de verdad quieres que me coma esto? ¡pero si no tienen nada que ver con las tuyas!". Nos dió por reir y le dije que no se preocupase, que comiese lo que quisiera y que ya comería croquetas cuando yo las hiciese, a lo que me contesto muy ofendida "a ver si es verdad, que hace mucho que no las haces". Y yo que no me resisto a darle estos caprichos gastronómicos, a la mañana siguiente me puse a preparar estas croquetas con jamón de las que hoy os traigo video y receta:

Ingredientes  (para unas 30 croquetas aprox)
8 lonchas de jamón serrano o ibérico
1 cebolla
4 o 5 cucharadas colmadas de harina
3/4 de litro de leche
aceite de oliva
3 huevos
pan rallado en abundancia

Preparación
Lavamos, pelamos y picamos la cebolla bien menudita. Ponemos una sarten honda con aceite de oliva a calentar y doramos la cebolla.

Picamos el jamón bien menudo y lo añadimos a la sartén cuando la cebolla este bien dorada, y lo dejamos cocinar todo juntoun minuto.

Abrimos hueco y añadimos la harina, cocinándola con el propio aceite de oliva, y después vamos mezclando todo. Añadimos la leche (del tiempo o templada) poco a poco, hasta que obtengamos una pasta cremosa que se despega con facilidad de las paredes de la sartén, pero que tiene la suficiente consistencia como para no caerse de la cuchara de madera.

Cuando ya tenemos la masa con el jamón preparada, la apartamos del fuego y la dejamos enfriar en un recipiente plano, y cuando hayan perdido el calor del fuego, dejamos enfriar en la nevera un mínimo de seis horas.

Cuando la pasta ya esté cuajada y moldeable, hacemos pequeñas balas o cilindros de la masa, las pasamos por el huevo batido y después por el pan rallado. Cuando ya las tenemos listas, calentamos aceite (a fuego medio alto), y freimos hasta que esten bien doraditas nuestras croquetas de jamón.

Y después sólo queda degustarlas.



sábado, 13 de mayo de 2017

Batido de plátano, fresa y yogur de coco

Historia de un batido

La niña de seis años miró a su madre y le habló con mucha seriedad:
- Mami, si las fresas están tan ricas, el plátano da energía y el yogur de coco me parece tan delicioso ¿se podría hacer un postre que lo tuviese todo? O mejor aún mami ¿Se puede hacer un batido utilizando esas cosas?
-Creo que son unos ingredientes perfectos para un batido, aunque yo le añadiría un poco de leche.
-Y yo le pondría...unas tres o cuatro o mejor cinco cucharaditas de azúcar...¿lo probamos?
-Vale.
-Y si está bueno... ¿podemos grabar un vídeo?
-¡Pues claro!
-Pero lo hago yo todo esta vez ¿vale?
-Hecho.
- Y luego tu lo compartes por el móvil.
La madre estalló en carcajadas y se fue a comprar  fresas para probar el batido. 
Y como el batido estaba muy rico, la niña grabó un vídeo y su madre lo agregó a su recetario.
FIN


Ingredientes (para medio litro de batido aprox.)
6 o7 fresas de tamaño mediano
1 plátano de Canarias
1 yogur de coco
1 vaso de leche desnatada bien fría
3 a 6 cucharaditas de azúcar, dependiendo de lo que te guste el dulce (también se puede prescindir del azúcar)


Preparación
Lavamos y limpiamos bien las fresas. Se parten para que sea más fácil triturarlas.
Se pela el plátano y lo partimos en rodajas.

En un recipiente para la batidora de mano, o en el vaso de la batidora, se echa el yogur, fresas y plátano, el vaso de leche y el azúcar al gusto, y se bate bien.

Si no te gusta encontrarte las pepitas de las fresas, lo puedes pasar por un colador.

Se sirve en copas y se toma con mucho gusto.

jueves, 11 de mayo de 2017

Dulce de Manzana

Una de las cosas que más me gusta para acompañar con el queso, es el dulce de membrillo, pero el casero, porque aunque hay algunos muy buenos que podemos adquirir en la tienda y por precio muy reducido, la verdad es que donde esté el hecho en casa que se quite lo demás.

Pero es dificil hacer dulce de membrillo, sobre todo porque es una fruta muy de temporada (otoño). En Asturias, aprendí que no sólo se puede hacer dulce de membrillo sino que también se podía hacer con manzanas, que tienen la ventaja de estar disponibles todo el año. De hecho, tomé uno de los dulces de membrillo más ricos que había tomado en mi vida en una casa rural del Oriente, y no dejó de sorprenderme la mirada picarona que la cocinera me lanzaba cada vez que yo repetía lo rico que me sabía. Tiempo después entable cierta relación con aquella mujer que me confesó entre risas, que era dulce de manzana y no de membrillo. Me enseñó a hacerlo (al igual que otras muchas recetas que aun no han aparecido por aquí y que pretendo recuperar con tiempo) y hoy os traigo yo esta receta, tanto en vídeo como en lectura. Y ya me diréis si os gusta. Eso si, os conviene armaros de paciencia, porque la elaboración es muy lenta

Ingredientes
2 kilos de manzana golden o reineta
300 gramos de azúcar

Preparación
Lavamos las manzanas, las pelamos y las cortamos en trozos grandes. Las ponemos en una cazuela y cubrimos con agua las manzanas. Ponemos a cocer hasta que la manzana este bien cocida y el agua evaporada casi al completo. Retiramos del fuego.

Trituramos la manzana y mezclamos con el azúcar. Volvemos a poner a cocinar a fuego medio-bajo, removiendo a menudo con una cuchara de madera. Hay que dejarlo tanto tiempo como necesite (de dos a tres horas) hasta que tome un color dorado bonito y la consistencia del dulce sea fuerte. Una forma de saber que ya hemos terminado es si al remover con la cuchara de madera, el dulce apartado no vuelve a ocupar su sitio, es decir, se queda despegado del fondo de la cacerola.

Cuando ya tenga el punto óptimo lo sacamos de la cacerola y lo vertimos en un molde y lo dejamos enfriar. Una vez que haya perdido el calor se mete en el frigorifico unas seis horas, y lo tendrás listo para comer.

A ver si os gusta tanto como a mi el falso membrillo y auténtico dulce de manzana.

sábado, 6 de mayo de 2017

Caldereta de cordero

Hay algunos alimentos que, por sus características, no usamos de continuo, sino que los reservamos para las celebraciones o  festividades, como por ejemplo, los mariscos, la caza, las aves como el faisán o incluso el pavo y el cordero. Pero ¿porqué prescindimos de estos elementos en los menús diarios? Algunas veces por su precio, otras veces por la dificultad para conseguirlos (¿mercados donde habitualmente vendan por ejemplo, pato?). En casa hemos decidido que hoy es dia de fiesta, y lo es porque vamos a utilizar uno de estos manjares: el cordero.

Y lo vamos a hacer con un plato tradicional de la gastronomía española: la caldereta de cordero, que triunfa de norte a sur. Yo os la traigo con la receta con la que se ha hecho en mi familia, y os dejo la videoreceta y la lectoreceta, y ya me direis si os gusta o no:

Ingredientes
1/2 kilo de cordero
harina
1 vaso de caldo
1 pimiento verde
1 pimiento morrón
unas hojas de laurel
1 cebolla
dos o tres dientes de ajo
2 zanahorias
2 rebanadas de pan
aceite de oliva
pimienta
tomillo
1 vaso de vino blanco
pimentón
sal
2 o 3 patatas.

Preparación

Freimos en aceite las rebanadas de pan hasta que estén doraditas por ambos lados y reservamos.

Salpimentamos el cordero. Enharinamos los trozos de cordero. Lo doramos en aceite de oliva a temperatura media. Cuando esté bien doradito por todas partes lo retiramos del fuego y reservamos.

Pelamos la cebolla, las zanahorias y los dientes de ajo. Lavamos el pimiento verde. Troceamos la cebolla, la zanahoria, los dientes de ajo, el pimiento verde y el pimiento morrón. En el mismo aceite donde hemos dorado el cordero realizamos un sofrito con las verduras.

Cuando el sofrito está hecho añadimos el pimentón y lo cocinamos unos segundos con las verduras.

Incorporamos al sofrito el pan tostado, el cordero y un par de hojas de laurel y un poco de tomillo repartido por todo el guiso. Regamos con el vino blanco. Lo dejamos hervir todo junto unos cinco minutos, hasta que el vino se haya evaporado casi por completo.

Cuando ya se haya reducido el vino, agregamos el caldo, cubrimos todos los ingredientes con agua y dejamos hervir a fuego lento durante unos 30 o 40 minutos.

Preparamos mientras el guiso se va haciendo las patatas. Pelamos y lavamos bien y troceamos en dadito, y las reservamos cubiertas de agua fría para que pierda el almidón.

Cuando el guiso ya ha espesado y faltan diez minutos para servirlo, ponemos aceite a calentar y freimos las patatas.

Servimos la caldereta, acompañando con unas patatas fritas en el mismo plato, y ya la tenemos lista para servir.

No hace falta que sea fiesta para comer cordero.



martes, 2 de mayo de 2017

Bizcocho de yogur y coco

Últimamente estamos siendo bombardeados por las noticias de escándalos alimentarios: este año, parece que el foco está puesto en la bollería industrial, productos que practicamente todos consumimos en desayunos, meriendas y recenas. La razón de este objetivo mediático es la utilización de aceites baratos y de mala calidad para la elaboración de estos productos - razón por la cuál están inundados los supermercados de estos productos a bajo coste-. Estoy hablando por supuesto del aceite de palma, que al parecer en pequeñas dosis es tolerable para el organismo pero que, si se acumula puede provocar o ayudar al desarrollo de enfermedades.

Pues bien, mi solución para no tener que estar mirando etiquetas continuamente es elaborar yo misma la bollería que se consume en casa. No es la primera vez que lo digo, bizcochos y magdalenas caseras son mucho más nutritivos y sanos que cualquier bollería industrial. Sólo hace falta tener un buen repertorio para que no se nos aburran del mismo sabor.

En esta ocasión, y por recomendación de la peque, hemos combinado el clásico, fácil y tradicional bizcocho de yogur, con el sabor de yogur favorito en la familia: el yogur de sabor coco. El resultado es muy apetecible, porque seguimos teniendo esa frescura y esponjoseidad del bizcocho de yogur, pero además aportamos la textura del coco rallado dándole presonalidad propia...vale, lo reconozco, veo muchos programas de cocina ultimamente. El caso es que está muy rico, y es casero, y evitamos esos productos que no queremos consumir.

Os dejo videoreceta y lectoreceta:

Ingredientes
*Utilizamos el vaso de yogur como medida para los demás ingredientes
 1 yogur de sabor coco
75 grs de coco rallado (50 para el bizcocho + 25 para adornar)
1 sobre de levadura
1 medida de aceite de girasol o de oliva
2 medidas de azúcar
3 medidas de harina
1 nuez de mantequilla

Preparación

Mezclamos en un bol el yogur con la levadura, 50 grs de coco rallado, el aceite, el azúcar y la harina, hasta que obtenemos una masa homogénea.

Engrasamos el molde con la nuez de mantequilla (podemos usar papel de hornear para desmoldarlo mejor). Cubrimos el molde con la mezcla del bizcocho e introducimos en el horno precalentado a 180 º durante 25-30 minutos, hasta que, al realizar la prueba de la aguja, salga limpia y el bizcocho esté bien cuajado.

Dejamos enfriar antes de desmoldarlo. Una vez que lo hemos retirado del molde adornamos con el coco rallado que reservamos y lo dejamos reposar. Y ya está listo para disfrutar, es ideal con un chorrito de sirope de chocolates.